jueves, 20 de julio de 2017

Semana 10: Niños y tecnología ¿Oportunidad o amenaza?



Siga estos tips para acompañar a sus hijos en el 'Cibermundo'.

La vida actualmente está llena de retos para las familias, muchos de ellos han estado presentes a lo largo de la historia, pero otros obedecen a eventos nuevos, como la aparición de fenómenos asociados a la tecnología.

Aclaro, las tecnologías no son buenas ni malas, lo que en realidad hace la diferencia es el uso y el conocimiento que se hace de ellas. Uno de los grupos que más se ve afectado por esta realidad son los niños y niñas, quienes aun con la ventaja de haber nacido en la era digital, están expuestos a personas u organizaciones inescrupulosas que se aprovechan de su inocencia.

Según datos revelados por diferentes estudios académicos, en Latinoamérica la edad en que los niños tienen el primer Smartphone esta entre los 10 y 12 años, siendo ellos los más “conectados” ya que el 57% de las personas con menos de 24 años consultan su teléfono más de 50 veces en un día. También preocupa que el 83% de los menores de edad mienten para poder abrir una cuenta de Facebook, donde ya 5 millones de usuarios tienen 10 o menos años.

Otras cifras que evidencian el uso que hacen los niños de las tecnologías, indican que uno de cada tres menores de 12 años en Colombia es usuario permanente de Internet, que el 40% de los bebes entre dos y cuatro años tienen contacto esporádico con dispositivos móviles y que el 72% de los chicos de 8 años hacen uso frecuente de celulares y/o tabletas. Si a esto se suma que prácticas como el grooming y el sexting están aumentando, todo indica que los niños están en riesgo de caer en las redes de la pornografía infantil.

Por ejemplo, en lo transcurrido de 2016, la Policía Nacional bloqueó más de 530 páginas dedicadas a distribuir contenido pornográfico de menores de edad y en el mundo se presume que hay por lo menos 300 millones de sitios Web relacionados con este delito. Al día se presentan cerca de 10 denuncias por este ilícito y solo en el primer trimestre del año fueron registrados 742 hechos asociados a abuso sexual a menores en la red que se sumaron a los más de 21.000 eventos reportados desde que se tipificó este delito en 2012. 

En cuanto a grooming, actividad en la que un adulto se hace pasar por un niño en las redes sociales con el fin de seducir a otros menores y acosarlos sexualmente, el Caí Virtual de la Policía reportó al menos 50 denuncias en 2015 y en 2016 se presentaron 62 hechos, según la misma entidad.

Respecto al sexting, práctica virtual en la se comparten videos y fotos con contenido erótico y en algunos casos pornográfico, la fundación Stop Bullying, que trabaja en contra del matoneo y el acoso infantil en el país, confirmó luego de hacer una encuesta a más de 5.000 alumnos de colegio y 4.200 de universidad durante 2014 y 2015, que el 69% de los estudiantes de bachillerato y el 78% de los universitarios han practicado sexting.

Con relación a la supervisión que ejercen los padres sobre el uso que hacen sus hijos de Internet, una reciente investigación del Instituto de La Familia de la Universidad de La Sabana en la que se consultó a cerca de 9.500 jóvenes en las principales ciudades del país, con edades entre los 12 y 17 años, indicó que solo el 50% de los papás están pendientes de las actividades que hacen los adolescentes en la red. Sin embargo –concluyó el estudio – al comparar la supervisión por género, se evidenció que se controla más a las niñas sobre el uso de Internet y video juegos.

Ocho Tips para acompañar a los hijos en el “Cibermundo”

1.       Aprenda a manejar las nuevas tecnologías. Esto permitirá saber qué hace el niño y los posibles riesgos que lo rodean.
2.       Ubique el computador en un sitio de uso común, no en el cuarto de los niños.
3.       Evite el uso de la cámara Web o restringa su uso mediante claves de seguridad.
4.       Hable con su hijo sobre qué hace cuando navega por Internet: qué páginas visita, con quién habla y sobre qué.
5.       Recomiéndele que no revele datos personales a través de chats, Facebook, Instagram o MySpace.
6.       Controle el uso de fotos y vídeos del niño en la red, especialmente en redes sociales.
7.       Explíquele que así sea un mundo virtual, puede acabar afectando su vida real. Con apagar el ordenador no es suficiente.
8.       Si nota que su hijo está ausente, preocupado o pasa muchas horas conectado, ¡indague!


Tecnología – El Tiempo / JUAN CARLOS CUERVO RÍOS – ​Profesor Instituto de La Familia – Universidad de La Sabana


ACTIVIDADES:

1. De acuerdo al Título de la Lectura realice su aporte reflexivo al siguiente texto:

“…Otras cifras que evidencian el uso que hacen los niños de las tecnologías, indican que  uno de cada tres menores de 12 años en Colombia es usuario permanente de Internet, que el 40% de los bebes entre dos y cuatro años tienen contacto esporádico con dispositivos móviles y que el 72% de los chicos de 8 años hacen uso frecuente de celulares y/o tabletas.”


3. Comparta la lectura con sus padres y pídales que realicen su aporte personal:


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domingo, 14 de mayo de 2017

Semana 9: Así será un día en la oficina del futuro


No solo usarán el internet de las cosas, también estarán comprometidas con el medioambiente.

Imagínese el siguiente escenario: su jornada laboral terminó. Al salir de su oficina, una pantalla táctil le indica, mediante reconocimiento facial, cuándo y dónde será la primera reunión del siguiente día. Antes de abandonar el edificio (o después, si se le olvidó), podrá apagar las luces y el computador de su oficina desde su teléfono inteligente.

Así serán las oficinas en el futuro, áreas cómodas, funcionales y permanentemente conectadas. En diálogo con EL TIEMPO, César Piñeros, gerente de desarrollo de negocios de Indra Colombia, afirmó que, en un futuro marcado por el internet de las cosas, las oficinas deberán incorporar sistemas de monitoreo y control automatizado para optimizar sus procesos.

“El movimiento del internet de las cosas está generando que a través de los teléfonos inteligentes sea posible gestionar, de manera racional, recursos como el agua y la energía. La idea no es solo ahorrar costos, también generar conciencia ambiental”, añadió.

Así se llega a los conceptos de ‘smart-home’, ‘smart-building’ y ‘smart-city’, con los cuales se busca avanzar hacia un modelo sostenible y eficiente.

Según Juan Pablo Rincón, gerente de arquitectura de Cisco, las empresas deben crear espacios físicos para que los empleados puedan innovar. “La oficinas ya no deben ser cerradas, se deben pensar como espacios abiertos donde las personas se sientan cómodas para trabajar e innovar. Para ello, es importante contar con herramientas de colaboración y con servicios en la nube”, explica.

O tal vez pueda trabajar desde cualquier lugar. Quizás el teletrabajo haga que la oficina del futuro no sea, en absoluto, una oficina.

La nube, una opción necesaria

Para Édgar Helou, director de Google Cloud Colombia, los servicios en la nube son indispensables para la comunicación a escala global. “La importancia de la nube es instalar una infraestructura tecnológica en donde, sin importar dónde estén ubicadas, las personas puedan comunicarse entre sí a través de documentos y charlas colaborativas”, añade. Dice además que es importante que las empresas más tradicionales puedan “romper el paradigma y repensar sus procesos”.

¿Adiós a los espacios físicos?

Si bien el teletrabajo podría suponer la eliminación de las oficinas, lo cierto que estos espacios siguen siendo ideales para socializar ideas. Sin embargo, los puestos fijos ya no son la única opción, según los expertos. De ahí la importancia de implementar ‘software’ de colaboración. Por ejemplo, IBM cuenta con un programa llamado Watson Workspace, un sistema basado en chat que incorpora capacidades cognitivas con las cuales es capaz de destacar las actividades clave de una conversación y priorizar las tareas más urgentes de cada día.

¿Y los empleados?

Un estudio realizado por la compañía Citrix reveló que aunque el sueldo sigue siendo el factor más importante para los trabajadores, los recursos tecnológicos se están convirtiendo en un aspecto determinante para cumplir con sus metas; incluso, por encima de la estabilidad laboral.

Tecnología aplicada

Algunos avances tecnológicos ya se están implementando en Colombia. Por ejemplo, el Sena cuenta con un sistema de gestión de energía desarrollado por Indra y es capaz de monitorear los distintos dispositivos de medición de energía, agua y gas.

En las oficinas de Microsoft ubicadas en Bogotá y Medellín, se cuenta con un sistema de recolección de agualluvia. El líquido es almacenado y luego tratado en el lugar para ser utilizado después en los inodoros, disminuyendo así el consumo de agua potable.

Tecnosfera – El Tiempo


http://www.eltiempo.com/tecnosfera/novedades-tecnologia/como-sera-la-oficina-del-futuro-83438



ACTIVIDADES:

1. Consulte el concepto de:

Smart-home:
Smart-building
Smart-city

2. Seleccione una idea de la lectura y realice un comentario reflexivo

3. Así como se aplica la tecnología para diferentes procesos en la oficina, cómo podría utilizarse en nuestra casa promoviendo el cuidado del medio ambiente? Proponga una idea diferente a las mencionadas en la lectura.

miércoles, 26 de abril de 2017

semana 8: Cinco mitos y realidades sobre el uso del celular

No es verdad que causen cáncer, pero puede secarlos con arroz. Separamos lo cierto y lo falso.

El 2016 cerró con 198,9 millones de usuarios de teléfonos móviles solo en América Latina. Esta tendencia, que se prevé crezca durante el 2017, está marcada principalmente por la importancia que tienen los Smartphone en la cotidianidad de las personas.

Un uso tan generalizado crea toda clase de dudas y, en ocasiones, hasta mitos. Que sus efectos sobre la salud pueden ser nocivos, que son ‘veneno’ para los patrones de sueño... Todo a pesar de que, según la Organización Mundial de la Salud, las frecuencias emitidas por los celulares son muy bajas; de modo que el aumento de temperatura en el cerebro u otros órganos del cuerpo es para todos los efectos insignificante.

En este artículo se repasan algunos de los mitos más populares sobre su teléfono celular, de la mano de fuentes expertas que le ayudarán a saber qué creer. Es probable que no solo le ofrezcan tranquilidad sobre los interrogantes en el tema de salud, sino que le resulten de suma utilidad la próxima vez que deje caer su celular en un charco.

¿No se debe utilizar el dispositivo mientras está cargando? Sí y No. Teniendo en cuenta que el nivel de corriente que recibe un celular es bajo, no resulta perjudicial para el cuerpo humano. Sin embargo, hay condiciones externas al uso del teléfono que pueden ser de cuidado. Por ejemplo, si usted está utilizando su móvil mientras está conectado a la corriente y se presenta un descarga eléctrica en su casa, la batería (que es conductora de energía) puede explotar y, en ciertos casos, afectar su integridad física. William Sánchez, vocero de LG, recomienda utilizar cargadores originales que evitan los excesos de corriente. En todo caso, sugiere no utilizar el dispositivo mientras está recibiendo carga.

¿La luz de la pantalla daña la visión? Falso. El brillo del celular no afecta la visión de los usuarios, incluso si se usa en ambientes oscuros, pero sí puede producir cansancio, explica Ricardo Triana, gerente de segmento móvil en Huawei Colombia. “Utilizar el celular en lugares con poca luz genera agotamiento, pero no afecta la retina. En todo caso, la recomendación es utilizar estos dispositivos en ambientes en los que el usuario se sienta cómodo. Es ideal hacer pausas, sobre todo, cuando se tiene la mirada fija en objetos muy pequeños”.

Tenga presente que algunos teléfonos ofrecen un ‘modo lectura’, que reduce la intensidad de los colores azules y genera una tonalidad más amarilla en la pantalla para que sea más cómodo leer.

¿El uso excesivo del móvil puede causar cáncer? Falso. Un estudio del Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud (Ccars) de España, dado a conocer hace dos semanas, determinó que la población “no corre ningún riesgo” al exponerse a la radiofrecuencia que emiten los celulares y que estos no causan cáncer u otras enfermedades.

“Los niveles de exposición de los dispositivos wifi (...) son muy inferiores a los recomendados por las agencias y no tienen efecto sobre los tejidos del organismo”, aseguró la entidad.

La investigación, en cambio, sí recomienda mantener los teléfonos a al menos un metro de distancia de dispositivos médicos y a por lo menos 15 centímetros de personas con marcapasos.

Por su parte, Martha Liliana Suárez, directora de la Agencia Nacional del Espectro (Ane), asegura que en Colombia se realizan constantes monitoreos para medir el nivel de radiación en el ambiente.

"En el país hemos adoptado varias recomendaciones internacionales para fijar la reglamentación. Desde la Ane realizamos varias mediciones de acuerdo con valores establecidos por entidades como la Organización Internacional del Trabajo. Por ejemplo, esos estudios determinan que el máximo umbral de exposición es del 100 por ciento; y en Colombia se ha detectado niveles de hasta el seis por ciento, muy bajos para causar efectos sobre la salud", añade.

¿El arroz salva un teléfono mojado? Verdadero. El saber popular dice que si un celular se moja, el arroz lo puede salvar. Pues aunque no es un método ciento por ciento confiable, es verdad que funciona.
William Sánchez, gerente de ventas móviles de LG, dice que no es una técnica segura para recuperar el equipo, pero puede salvarlo en ciertas condiciones. “El arroz absorbe la humedad, pero no significa que seque del todo el teléfono. El contacto con el agua daña la tarjeta lógica y genera un cortocircuito. La sugerencia, cuando un celular se moja, es apagarlo de inmediato y remover la batería”. El experto afirma que el dispositivo se debe dejar apagado “por lo menos un día” para lograr un secado lo más completo posible.

Tecnosfera – El Tiempo


ACTIVIDADES:

1. Con sus propias palabras, en la lectura a que hace referencia el término MITOS
2. Cuál de los mitos mencionados considera más útil haber conocido o aclarado? Por qué?
3. Comparta la lectura con sus padres  y pídales que realicen su aporte de manera general o sobre alguno de los mitos mencionados en específico.
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semana 7: Mitad del declive salarial en países avanzados se debe a tecnología'


Muchas ocupaciones pueden ser automatizadas, aseguró el Fondo Monetario Internacional.

Los salarios de los trabajadores en las economías más avanzadas del mundo han venido disminuyendo desde 1980 debido al progreso tecnológico. Así lo revela uno de los capítulos analíticos del informe de Perspectivas Económicas Globales del Fondo Monetario Internacional (FMI) que señala que la mitad del declive de los ingresos se debe precisamente a la tecnología.

Según el estudio, entre 1991 y el 2014 la participación laboral disminuyó en 29 de las 50 economías más grandes del mundo. Esas 29 economías representaron alrededor de dos tercios del PIB mundial en el 2014.

El reporte indica que la tendencia se debe a que, por un lado, “un gran número de las profesiones pueden ser fácilmente automatizadas” y, por otro, se ha presentado un rápido avance en el sector de las tecnologías de la información y la comunicación.

“Las empresas tienen que ver cómo, a través de la tecnología, se puede generar un impacto para llegar a los mercados globales”

De acuerdo con el FMI, “la integración global también jugó un papel importante en este proceso”, especialmente a través de la “deslocalización de ocupaciones que exigen mucha mano de obra”.

El informe señala además que la integración comercial y financiera ha aumentado dramáticamente en los últimos 25 años.

En este sentido, la tecnología y la integración global son responsables del 75 por ciento de la caída de la remuneración del factor trabajo en Alemania e Italia; y cerca del 50 por ciento en Estados Unidos, en el periodo entre 1980 y 2015.

Sin embargo, el FMI sostiene que los efectos de ambos factores han sido “mucho más benignos”, pues llevan a aumentar la productividad y el crecimiento, y como consecuencia permiten elevar “los estándares de vida y así dejar salir a millones de personas de la pobreza”.

Para Gustavo Palacios, experto en economía digital, el mundo está experimentando “una transición digital donde necesariamente estamos teniendo una evolución de los mercados y cada vez vamos a necesitar personales más técnicos y capacitados”.

El especialista asegura que las mismas compañías están requiriendo los cambios en las dinámicas de trabajo debido a tendencias como la revolución del big data, la inteligencia artificial, la robótica y los drones.

Agrega que la tecnología también influye en la integración de mercados, pues permite un acercamiento de la oferta y la demanda internacional.

“Las empresas tienen que ver cómo, a través de la tecnología, se puede generar un impacto para llegar a los mercados globales”, afirmó.

El FMI reconoce que “a medida que el crecimiento sigue siendo menor a lo esperado tradicionalmente en muchos países avanzados, existe el reconocimiento de que los beneficios de la actividad económica no han sido compartidos de manera general y han fortalecido un rechazo contra la integración e impulsado el apoyo de políticas aislacionistas”.

Antes de finalizar el mes de abril en Washington (EE. UU.), el FMI entregará el informe en su totalidad revelando sus esperadas proyecciones macroeconómicas globales.

Tecnosfera – El Tiempo





ACTIVIDADES:
1. Qué es el FMI y cuál es su función principal?
2. Qué entiende por la frase “un gran número de las profesiones pueden ser fácilmente automatizadas”, explique con un ejemplo.

3. Según la lectura, qué debe hacer una persona para no ser expulsada tan fácilmente del mercado laboral? Explique con un ejemplo.

lunes, 6 de marzo de 2017

Semana 5: Desconectarse, el nuevo evangelio contra el exceso digital


Expertos y organizaciones llaman la atención sobre la necesidad de pausar el frenesí tecnológico.

El discurso de las bondades de la tecnología lo conocemos bien: internet y los dispositivos móviles abrieron puertas que hace medio siglo lucían inalcanzables, con acceso prácticamente ilimitado e instantáneo a la información, a nuestros contactos y al entretenimiento. Pero esta historia tiene un lado B, un universo paralelo en el que sus efectos secundarios empiezan a causar problemas y en el que han aparecido voces que promueven un nuevo evangelio: la desconexión.

El viernes, más de 40.000 personas en varios lugares del mundo participaron en The National Day of Unplugging (el día nacional de la desconexión) y aceptaron el reto de renunciar a cualquier dispositivo tecnológico durante 24 horas, para enfocarse en su vida ‘análoga’, como meditar o hacer deporte. Lo promovió Reboot, una organización que en el 2010 lanzó el ‘Shabbat Manifesto’, un decálogo con el que invita a los usuarios a tener un uso saludable de la tecnología mediante actividades como excursiones, charlas cara a cara con los seres queridos y el disfrute del silencio. Aunque The National Day of Unplugging es su recurso más visible, la idea de que las personas consigan reservar un tiempo sagrado para sí mismas, por fuera del mundo virtual, es una de sus luchas constantes y la promueven como una necesidad diaria o, al menos, semanal.

Tanya Schevitz, vocera de Reboot, le dijo a EL TIEMPO que el proyecto nació cuando se dieron cuenta de que “la gente ya no sabe cómo entablar conversaciones al azar en un café o una parada de bus porque su atención está siempre puesta en sus celulares. Nos hemos convertido en una sociedad que está conectada 24/7 y quisimos ayudar a las personas a retomar el control que la tecnología les estaba arrebatando”.

Este es el mismo principio de organizaciones como Digital Detox, que se dedica a promover retiros para que la gente se ‘desintoxique’ del bombardeo digital, con el lema ‘desconectarse es reconectarse’; el Programa Desconect@ en Barcelona o Time Well Spent, el colectivo que fundó el exempleado de Google Tristan Harris, quien, después de años trabajando para mantener conectada a la gente, hoy promueve la creación de aplicaciones que nos ayuden a limitar el uso de nuestros dispositivos electrónicos.

En la realidad de hoy, estos grupos cumplen una función parecida a la de los apóstoles: ofrecer soluciones al malestar espiritual del mundo. Según la consultora Flurry, en el mundo hay unos 300 millones de adictos a sus teléfonos celulares. Y siguen apareciendo trastornos que merecen el análisis de las ciencias médicas, como el ‘phantom pocket-vibration syndrome’ (síndrome del bolsillo vibrante), que lleva al usuario a revisar constantemente su teléfono ante la falsa sensación compulsiva de sentir que vibra, o el conocido Fomo (‘Fear Of Missing Out’ o miedo a perderse de algo), definido como la angustia que lleva a los usuarios a sentir que, al no estar conectados, están dejando de hacer parte de algo importante.

El propósito de mantenerse a salvo del caudal digital ha llegado incluso a la ley. Tal es el caso de Francia, donde este año entró en vigencia la norma que le da a la desconexión la categoría de derecho y prohíbe a las empresas exigirles a sus empleados estar al tanto de las notificaciones (por correo, chat o cualquier otro método digital) que se emitan por fuera de los horarios laborales.

En Alemania, algo similar pasó gracias a Volkswagen, que configuró sus servidores para no permitir que los correos electrónicos llegaran a sus empleados en el lapso transcurrido entre media hora después de terminar sus turnos y 30 minutos antes de comenzar la jornada. La decisión resultó tan positiva que el Ministerio de Trabajo promociona este modelo en las demás empresas del país, con el ánimo de mantener a salvo del estrés el tiempo libre y evitar el exceso de trabajo.

En esta época de hiperconexión y del continuo estado online, dice el psicólogo español Xavier Guix en su artículo ‘El deseo de desconectar’, algunos de nosotros hemos empezado a “buscarnos por un rato a nosotros mismos, a los nuestros, a lo que es verdaderamente auténtico, a lo natural más que lo artificial: la sustancia frente a la materia”.

Las palabras de Guix, como las de muchos de los defensores de la desconexión, dejan ver un enfoque naturalista, una especie de tendencia que promueve el regreso a lo básico, como se hace con lo orgánico sobre la comida chatarra. Tal vez por esta razón, buena parte de su discurso recurre a comparaciones con la alimentación y ha dado pie a conceptos como ‘infobesidad'’ (sobrecarga informativa) o ‘desintoxicación digital’.

De hecho, en conversación con este diario, Susan Moeller, directora del Centro Internacional para Medios de Comunicación y Asuntos Públicos de la Universidad de Maryland, comentó que entre sus estudiantes intenta promover la idea de llevar una ‘dieta digital’ saludable, con pausas y horas sin tecnología.

Ella dirigió el estudio ‘The World Unplugged’, que incluyó a 1.000 universitarios de los cinco continentes que se desconectaron durante 24 horas. La prueba arrojó datos alarmantes, como que más de la mitad de los jóvenes consideran a sus ‘smartphones’ parte de sus cuerpos y padecen una sensación de desprotección o depresión al no tenerlos cerca. “Está claro que una conexión descontrolada tiene un alto costo emocional”, asegura.

Los testimonios del experimento así lo demostraron. En el registro de las sensaciones que experimentaron los estudiantes en su día sin conexión pueden leerse cosas como: “me sentí casi discapacitado en mis habilidades para vivir”, “al desconectar el cable de internet de mi casa sentí como si apagara un sistema de soporte vital”, “me siento como un adicto a las drogas”, “interactué con mis padres más de lo normal”, “lo más importante que descubrí fue que, cuando te desconectas, comprendes la gran cantidad de actividades de calidad que puedes hacer”, y “pudimos volver a disfrutar los placeres sencillos de la vida”.

El componente persuasivo: ¿En qué momento comenzamos a necesitar de organizaciones y normas para desconectarnos? El filósofo español Daniel Innerarity escribió un ensayo que publicó el diario ‘El País’ de España en el que explica que la explosión de las redes sociales y las herramientas móviles traen consigo “una imposición de disponibilidad continua” atada a la inmediatez. Y sobre ella se está dibujando otra realidad de la que habla el psicólogo uruguayo Roberto Balaguer, quien sostiene que empezamos a tener problemas cuando permitimos que lo digital se asentara en casi todos los terrenos de nuestras vidas.

Según él, esto se traduce en que un celular o un computador ya no son simplemente un celular o un computador, sino un GPS, un reloj despertador, un buscador de pareja, una cámara, un organizador de tareas, una libreta de apuntes, un libro... Asegura Balaguer que hoy los dispositivos “dan amparo y divertimento, y mientras más roles puedan cumplir mayor es la dependencia que pueden causar”.

El analista de medios Omar Rincón atribuye parte del exceso de conexión a una sed histórica de la gente por expresarse: “La tecnología ha llenado el vacío de poder publicar lo que pensamos y hacemos. Antes éramos solo audiencia y hoy sentimos que podemos ser emisores también. Por eso hay un estallido de expresividad. Si opinamos con calidad o no, ese es otro tema, pero estamos en este ‘boom’ porque nunca habíamos podido hablar, y ahora, por primera vez, podemos hacer parte del espacio público. Para eso, es necesario conectarse”.

La revista ‘The Atlantic’ le preguntó a Tristan Harris, fundador de Time Well Spent y uno de los voceros más notables de la desconexión, por qué esta es necesaria. Él respondió que la mayoría de las empresas que dominan el plano digital, como Facebook, Instagram, Twitter y Google, obtienen sus ingresos de la publicidad y, en consecuencia, diseñan sus productos para mantenernos frente a la pantalla. “Estos servicios –afirma– están en competencia por nuestro tiempo y buscan arrebatarle minutos a nuestro sueño o a nuestros seres queridos”.

Harris enfatiza que se trata de una guerra y que el diseño de los productos de estas empresas tiene un fuerte componente de psicología persuasiva –él mismo, antes de trabajar en Google, formó parte del laboratorio de tecnología persuasiva de Stanford– y explotan el sistema de recompensas del cerebro: un ‘like’, un retuit, un ‘mention’ , un ‘tag’ en una foto están pensados para liberar dopaminas en los usuarios y por eso, en ciertos casos, los usuarios los buscan compulsivamente. En ese sentido, una de las líneas en la que Time Will Spent más trabaja es en lograr que las empresas sean más éticas a la hora de lanzar sus herramientas y que sirvan para mejorar la vida de los usuarios. Por eso, uno de sus proyectos consiste en crear un certificado para las empresas desarrolladoras de ‘software’ que trabajen con estos valores en mente, algo parecido al sello orgánico de los alimentos.

Balance, la clave: Para Susan Moeller, la hiperconexión que padecemos no significa que estemos en un permanente estado de hipnosis en el que no tenemos consciencia de lo que pasa alrededor. “Después de los experimentos que hemos hecho –dice–, los jóvenes se dan cuenta de qué está bien y qué anda mal en la manera en que usan la tecnología. Los usuarios son capaces de sentir el exceso y al desconectarse pueden ver con claridad de qué se están perdiendo. Ese es un buen comienzo”.

Algo que tienen en común todos estos movimientos de lucha por espacios libres de conexión es que no desconocen los beneficios que la tecnología puede entregar y en ese sentido no son radicales, no promueven una desconexión total. Su mensaje, más bien, se enfoca en hacerle saber al usuario que está en capacidad de encontrar su propio ritmo.

“No estamos hablando solo de jóvenes nativos digitales –afirma Tanya Schevitz–. En algunas conversaciones que he tenido con niños y adolescentes, muchos cuentan que les parece normal estar todo el tiempo mirando la pantalla de sus dispositivos porque sus padres hacen lo mismo, lo que en ciertos casos puede hacernos pensar que la desatención de los adultos está invitando a una mayor conexión en los más pequeños”.

Algo que está claro es que el auge de la conexión continuará, sobre todo en estos años en los que el internet de las cosas promete nuevos dispositivos para llevar a otro nivel todas nuestras actividades. No es que los promotores de la desconexión lo vean como el apocalipsis. Lo que buscan es que cuando eso ocurra, los usuarios tengan escudos para protegerse.

En busca de una desintoxicación: La ‘desintoxicación digital’ es un término que se está volviendo común en países como Estados Unidos, Corea del Sur o Japón, donde la adicción a los dispositivos electrónicos y a los videojuegos comienza a ser un problema de salud pública. Generalmente, este tipo de ‘tratamiento’, que no siempre responde a una patología sino también al deseo de descansar del bombardeo digital, es ofrecido por centros especializados que organizan retiros a ambientes naturales acompañados de charlas sobre la importancia de la socialización y el contacto personal con los seres queridos.

En Japón, por ejemplo, el psiquiatra Takashi Sumioka, especialista en el tratamiento de la adicción a internet, creó un método en el que el adicto debe llenar un diario por seis meses en los que estará sometido a la desconexión total para, en cada caso, ir identificando cuál debe ser la prioridad por atacar en el paciente.

Para casos menos extremos, en la onda de tener un uso saludable, expertos recomiendan estar al menos tres horas al día lejos del teléfono celular, lo mismo que destinar un día semanalmente a estar desconectado, desactivar las notificaciones al llegar a casa y no mirar el teléfono cuando es la hora de comer. Es conveniente que todas estas determinaciones se conviertan en un pacto con las personas que nos rodean para que el trabajo de grupo refuerce al individual.

Diego Alarcon – Tecnósfera El Tiempo



ACTIVIDADES:

1. Selecciona una idea o frase que le haya parecido interesante de la lectura y realice un comentario.
2. Comparta la lectura con sus padres/acudientes y pídales que realicen un comentario.
3. Estaría de acuerdo en participar en El día bolivariano de la desconexión?
Si ___ o  No ___ Por qué?
4. Pregunte a sus padres/acudientes si estarían dispuestos a estar un día desconectados de cualquier tipo de dispositivo tecnológico?
Si ___ o   No ___ Por qué?

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C.C.